Los compañeros, cine y conciencia obrera
Entre los grandes cineastas italianos
de la “dopo guerra”, Mario Monicelli puede aspirar a un lugar entre los
mejores, y a ser estimado entre ellos como uno de los más populares. Comenzó su
trayectoria como amateur, después como ayudante de director de Gustav Machary y
del “profesional” Augusto Genina, para seguir como guionista y dialoguista. En
sus inicios rodó una serie de comedias (en colaboración con Stefano Vanzina,
más conocido como Steno), algunas de ellas al servicio de Toto. Entre
ellas sobresale Guardias y ladrones
(Guardie e ladri, 1951), con la genial pareja formada por el grueso Aldo
Fabrizi y el enjuto Toto (más la bellísima Rossana Modesta), de la que guardo
un recuerdo