lunes, 27 de junio de 2016

La militancia como una forma de vida



 La militancia como una forma de vida


Resultado de imagen de liga comunista revolucionaria españaCuando veo gente actual famosa, significada, de las que sale en los telediarios, la prensa diaria o en las revistas sin corazón como Vargas Llosa con la Prysle,  individuos que debía de rondar los veinte años en la época final de la dictadura, no puedo por menos que preguntarme donde estaban metidos. Ya se sabe que  una vez pasado los cincuenta li inteligente es ser conservador, pero serlo por entonces era, cuanto menos, ser cómplices.

La Puebla de Cazalla 1936: una medida del martirio republicano.



Resultado de imagen de la puebla de cazalla sevillaLa Puebla de Cazalla 1936: una medida del martirio republicano.
Hasta mediado el mes de abril de este 2008, el que escribe seguía utilizando lo sucedido con la represión franquista en mi pueblo natal, La Puebla de Cazalla, como ejemplo de la persistencia de lo que Víctor Serge llamaría “el asesinato de la memoria”. Aunque “lo sucedido” podría escribirse en una línea emparentada con lo escrito por

Memorias perdidas de una infancia andaluza



Memorias perdidas de una infancia andaluza

En un principio, esto de la vejez, no tendría que preocuparme, al menos no más de la cuenta.  Mi situación es de esas que se dicen envidiables, por lo demás, este es un asunto que no tendría que venirme de nuevo.
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De entrada, yo más que padre tuve abuelos. Dada las circunstancias existentes en 1946, con papé picando piedra, sin casa, y sin horizontes,  acabé siendo adoptado por los

Rupturas, rupturas, rupturas



          Rupturas, rupturas, rupturas

Resultado de imagen de Memorias de un bolchevique andaluz (El Viejo topo, Barcelona, 2002),         En el curso de las discusiones suscitadas alrededor de mi libro, Memorias de un bolchevique andaluz (El Viejo topo, Barcelona, 2002), algunas amistades han hecho notar la sorpresa entre una línea de rupturas personales, y la existencia de una continuidad política y militante…En el primer caso, todo parece evidente. Dejé mi localidad a los 14 años, a los 16-17 abandoné el cristianismo, estuve exiliado en Paris dos largos años, conocí un cambio traumático de pareja, y también dejé la gran ciudad para  vivir más apartado en un pueblo. No todo el mundo puede contar lo mismo, pero por lo peral, entiendo que fueron rupturas básicamente positivas: me hicieron crecer. Sin

Los abuelos que era gente muy antigua



Los abuelos que era gente muy antigua
 Creo que he tenido la inmensa fortuna de haber sido criado por mis abuelos paternos. Habían tenido seis hijos, todos varones (y calvos como se pudo ver pronto), y casi todos se habían marcha cuando yo nací, de manera que fui recibido como  si hubiera sido el último hijo, con lapeculiaridad de que ya no tenían que dedicarles un tiempo que me dedicaron a mí,. Sin ellos mi autoestima variado mucho baja de lu ha sido.

Memorias del año 1981

Memorias del año 1981
Resultado de imagen de año 1981Las anotaciones del mes de febrero transcurren bajo el signo de una plena normalidad cotidiana que comenzaba diariamente un poco antes de las 6:30 de la madrugada, con más o menos dificultades. Sin embargo, mi sistema de despertador funcionaba. Raramente esperaba a que el reloj sonara, minutos antes ya me había lavado, tomaba un café doble, y emprendía el camino hacia el trabajo. A Romi, que realizaba la misma rutina casi una hora más tarde le costaba mucho más esfuerzo. Los días en que yo libraba

domingo, 26 de junio de 2016

MEMORIAS: NOTAS DEL DIARIO DE UN JOVEN REVOLUCIONARIO




 MEMORIAS: NOTAS DEL DIARIO DE UN JOVEN REVOLUCIONARIO

El año comenzó a finales de unas pequeñas vacaciones que, de alguna manera, me compensaron con uno de los mayores regalos que la vida me podía dar  mucho tiempo libre para mis cosas.
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De haber permanecido en la buena fe de la infancia, habría ofrecido mis plegarias al Dios que me escuchaba para darle las gracias por haberme ayudado a pesar el mal trago de las navidades. Por no haber tenido que repetir los malos ratos de 1979, cuando, obedeciendo un compromiso acompañé a Romi a una fiesta con amigos suyos de la tradición “combaya” en la