Recordar, conocer, estudiad a Frantz Fanon
En esa lista se
incluyeron los personajes que dieron nombres y apellidos a la
revolución francesa, al largo historial del movimiento obrero y socialista, del feminismo, del anticolonialismo, y entre ellos, obviamente, figuraba el de Fanon, ninguneado cuando no maltratado. Dado que esta faena fue en buena medida elaborada por no pocos arrepentidos y arrepentidas, el discurso venía acompañados a veces de sesudas deliberaciones sobre los errores, que, por supuesto, existieron, entre otras cosas porque toda tentativa liberada está hecha con el aquí y el ahora, en medio de tensiones impresionantes, y por lo tanto, sin la perspectiva que permite una buena retrospectiva académica.
Frantz Fanon fue tanto
un autor como un militante, como un símbolo.
Nació en 1925 en
Port-de-France (Martinica), Frantz Fanon creció para arriba en Martinica en
medio de los descendientes de los esclavos africanos, que habían sido traídos
al Caribe trabajar en las plantaciones del azúcar de la isla. El padre de
Fanon, Casimir trabajó en el servicio de costumbres; él murió en 1947. Él
estudió en el Liceo Schoelcher en Fortaleza-de-Francia, donde uno de sus
profesores era Aimé Césaire. Hay un Fanon adolescente político activo y se
participó en la lucha del guerrilla contra los partidarios del gobierno
colaboracionista francés de Vichy. En este tiempo desempeño servicios en las
fuerzas francesas libres y se ofreció voluntariamente a ir a Europa a la lucha.
A los 18 años en el ejército galo comandado por el general De Lattre de
Tassigny que combate en Italia. Después de la guerra mundial estudió la
medicina y psiquiatría en París y Lyon. Entre sus amigos estaba Eduard
Glissant, su compañero más joven, que estudió la filosofía y la historia en el
Sorbonne. Según Glissant, Fanon era “extremadamente sensible”. Médico interno a
los 25 año se especializa en psiquiatría, publica por éste tiempo su primer
libroPeau noire. masque blanche (!Escucha.
blanco¡).
Su corta y agitada última
década de su vida, Fanon dejó un testimonio profundo, rico en imágenes e
ideas, de los costos psicológicos y materiales de la colonización así como un
conjunto de consideraciones en defensa de la dinámica revolucionaria del mal
llamado Tercer Mundo. Esquemáticamente sus ideas se pueden sistematizar de en
estos términos:
-entiende la cuestión
racial como básica, el hombre negro para él no es un hombre, es un
hombre-negro, ser negro equivale a ser un hombre dominado, colonizado, con
complejo de inferioridad frente al blanco, en inferior situación en la
civilización hecha a imagen y semejanza a éste, conlleva una neurosis y, de la
misma manera, un potencial emancipador, es su negritud la que le hace
identificarse con la causa anticolonial y es esta conciencia la que le permite
darle a esta lucha un contenido antirracial pleno, su crítica se extiende más
allá de los intereses, de las ideas, llega hasta despreciar el reflejo racista
más intimo que siglos y siglos de historia ha afirmado la historia blanca.
-la enfoca la cuestión
de la dominación también desde un punto de vista que podíamos denominar
existencial-psicoanalítico y médico, su lucha dentro del combate por la
libertad argelina lo lleva fundamentalmente como médico, lo que le permite
conocer nuevas facetas de la barbarie colonial. el desprecio al colonizado -un
torturador quiere que le solucione algunos trastornos que no relaciona con su
oficio aplicado contra una gente a la que no considera en lo más mínimo-, la
situación sanitaria y mental de la población sometida al subdesarrollo, el
valor de la revolución como elemento de renacimiento personal y colectivo de
una población hundida hasta poco antes en la miseria y la degradación, etc.
-desarrolla una critica
radical a la posibilidad, latente en plena revolución argelina, de que la
burguesía y la pequeña burguesía usurparan la posrevolución en beneficio
propio, apuesta por las masas oprimidas. por los obreros y campesinos para que
lleven la revolución a sus últimas consecuencias; estos últimos devienen en
sus idea el centro del proceso revolucionarios que sueña y pelea porque el
proletariado de los países capitalistas aparecen como "integrados" en
el sistema, reflejo de su conocimiento de la actitud que tanto socialistas -en
el poder- como comunistas -en la oposición "constructiva"- han
'tomado en la metrópoli colonial.
Sin embargo, Fanon nunca
pretendió ser el representante de ninguna opción política precisa, sus ideas
más ricas son producto de su propia vida como militante y combatiente de la
lucha argelina, a aceptándola como lo que era, como reflexiones sobre temas no
estratégicos, hay que reconocerlo un alto valor intelectual (2).
Como pensador político
llevado en Martinica, las opiniones de Fanon ganaron a audiencias en las islas
del Caribe junto con Aimé Césaire, Edouard Glissant, C.L.R. James, y Eric
Williams. Fanon rechazó el concepto de negritud, un término primero usado por Césaire.
Tal como hemos indicado, Fanon puso su énfasis en el impulso de una revolución
violenta como el único medio eficaz de terminar la represión colonial y el
trauma cultural en el Tercer Mundo. En la época, esto parecía lo más viable, y
sucesos como el asesinato de Lumumba parecían demostrarlo.
En 1952, Fanon comenzó a
practicar en una sala psiquiátrica en Argelia. Se casó en 1953 a francesa
blanca joven. En el hospital de Blida-Joinville, en donde trabajó como el
director del departamento psiquiátrico. Su maestro fue el médico catalán
Francecs Tosquelles, antiguo militante del POUM y republicano refugiado (3),
amén de médico innovador de la terapia del grupo. En 1954 el frente nacional de
la liberación (FLN) comenzó su guerra abierta contra la dominación francesa.
Después de tres años, Fanon dimitió y se alió con el movimiento argelino de la
liberación.
Por esta época viajó los
campos del guerrilla de Malí a Sahara, ocultó a militantes “terroristas” en su
casa y entrenó a enfermeras para curar heridas. En 1959 lo hirieron seriamente
en la frontera de Argelia y de Marruecos. Fanon entonces trabajó brevemente
como embajador del gobierno argelino provisional a Ghana y corregido en Túnez
en la wilayaMoudjahid. Durante
este período él también fundó la primera clínica psiquiátrica de África. Mucha
de su escritura se concentró en la revolución argelina, incluyendo los ensayos
publicados en El año cinco, de la revolución argelina (1959), en que llama a la
lucha armada contra el imperialismo francés. Fanon mismo no vivió bastante
tiempo para atestiguar la independencia de Argelia.
Después de diversas
negociaciones, fue enterrado en suelo argelino. Josie Fanon, su esposa, se
suicidó en Argel en 1989.
El trabajo más célebre
de Fanon fue sin duda Los
condenados de la tierra (1961),
fue llamado por su editor “el manual para la revolución negra”. El libro,
basado en las experiencias de Fanon en Argelia durante la guerra de la
independencia, y usa el marco del pensamiento marxista para explorar los
conflictos de clase y las cuestiones de la hegemonía cultural en la creación y
el mantenimiento del sentido nacional de un país nuevo. “En guerra del
guerrilla la lucha se refiere no más al lugar donde estás, solamente a los
lugares adonde vas. Cada combatiente lleva su país que guerrea entre sus dedos
del pie.” Desde su publicación (con un prólogo célebre de Jean Paul Sartre) Los condenados de la tierra,después de
lo cual se convirtió en uno de los documentos fundacionales del movimiento
negro y anticolonialista de la liberación.
Notas
---1) Peau noir, masques blancs, ¡Escucha blanco!, 1952 (existe una edición castellana en la emblemática editorial Nova Terra, Bacelona, 1972, con un buen trabajo introductorio, y un epílogo, ambos a cargo de Francis Jeanson, la “mano derecha” de Sartre en la época); L'an cinq de la révolution algérienne, 1959 (editado como Sociología de la revolución, Ed. ERA, México); Les damnés de la terre, 1961 (Los condenados de la tierra, Ed. Fondo de cultura Económica, México, 1965, varias reediciones; Vers la révolution africain, 1964 - hacia la revolución africana (de donde preoviene este texto)
Notas
---1) Peau noir, masques blancs, ¡Escucha blanco!, 1952 (existe una edición castellana en la emblemática editorial Nova Terra, Bacelona, 1972, con un buen trabajo introductorio, y un epílogo, ambos a cargo de Francis Jeanson, la “mano derecha” de Sartre en la época); L'an cinq de la révolution algérienne, 1959 (editado como Sociología de la revolución, Ed. ERA, México); Les damnés de la terre, 1961 (Los condenados de la tierra, Ed. Fondo de cultura Económica, México, 1965, varias reediciones; Vers la révolution africain, 1964 - hacia la revolución africana (de donde preoviene este texto)
---2) Para una lectura a
fondo: L´ Ouvre de Frantz Fanon. Colonialisme et alineation, de Renate Zahar
(Maspero, París, 1974); Frantz Fanon, de Irene L. Gendzier (Serie Popular ERA,
México, 1977); Frantz Fanon, testigo, de Pierre Bouvier (Ed. Sígueme, Madrid,
1973).
---3) Francecs
Tosquelles i Lauradó (reus, 1912-Granges-sur-Lot, Francia, 1994), médico y
militante comunista del POUM, marchó al frente de Aragón, y como médico asistió
a poscombatientes que sufrían psicopatías adquiridas en las trincheras. En el
exilio francés, tomó parte en la
Resistencia, y llegó a ser una de las mayores eminencias en
el campo del psicoanálisis. Su influencia en Fanon es altamente ponderada por
los biógrafos de éste.
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